OK. Allà vamos.
El 14 de febrero 2012 fumè mi (espero) ùltimo cigarrilo.
Y quiero contar aquì el paso a paso de mi experiencia, esperando que a alguno le sirva.
Empecè a fumar a mis 14 años. Tengo 48 y medio. Mi promedio està entre los 20 y 30 cigarrillos diarios a lo largo de mi vida.
Primer Intento:
La primera vez que intentè dejarlo, a mis 24 años, aprovechè que tuve que internarme una semana por una cirugìa. Me dije: "si ya pasè los primeros dìas... probemos, no?"
Y probè. Anduve bastante bien hasta los tres meses sin fumar. NO TENIA deseos de fumar, eso se me pasò en los primeros 10 dìas. Pero a los tres meses empecè a estar MUY rabiosa. Repito e insisto: no tenìa deseos de fumar. Era una rabia como la rabia premenstrual: algo que viene de adentro, no provocado (o apenas) por el "afuera".
Teniendo dos hijos pequeñitos y viendo que de un momento a otro mataba uno... y luego de haber probado mil cosas (desde sedantes, baños, paseos, ejercicios, etc.), decidì que "fumarìa uno a la semana".
Què alivio inmenso y que asco fue ese primer cigarrillo!!!! Me lo fumè sin deseos, sin ganas, sin placer, pero el alivio de esa rabia fue INSTANTANEO.
Uf.
Huelga decir que ese "cigarrillo a la semana" se convirtiò en mis normales 20 en nada de tiempo.
Otros Intentos
Màs adelante en el tiempo hice un par de intentos màs, todos fracasados
Pero del penùltimo intento, ya ayudada con suplementos de nicotina, aprendì varias cosas:
Experiencias:
1) los parches de nicotina NO me ayudaron. No dan el "punch" de nicotina que todo fumador recesita. Somos drogadictos, necesitamos nuestra dosis "en forma de" dosis,
2) Asì que los caramelos, o los chicles de nicotina van mejor, ya que sì dan ese punch. En mi caso debo decir que quizàs me hubiera conformado con un par de chutazos (Còmo decirlo? en el caso del chicle, una o dos masticadas, con los caramelos, un par de "chupadas" LOL )
Quiero decir que me duran demasiado, al rato ya no lo necesito, pero aùn no se me acabò. Y me da dolor en mi tacañerìa tirarlo asì, sin teminar (Neuròtica, yo?)
3) Ademàs, los chicles me enseñaron que necesito màs las pitadas que los cigarrillos.
No, no estoy diciendo una tonterìa. Quiero decir que no necesito X cigarrillos al dìa, sino x PITADAS en x tiempo. Por un tiempo fumè de esa manera: pitaba hasta que estaba conforme, luego cortaba el cigarrillo. Me di cuenta de que fumaba muuuucho menos! Era simplemente que terminaba el cigarrillo sòlo porque estaba encendido, no porque lo necesitara.
4) aunque soy una fumadora de las que dejan cigarrillos por todas partes y queman todo y llenan de ceniza (ya me entendieron) personalmente no he tenido problemas para lidiar con el "hàbito" de fumar. Me refiero a la asociaciòn de "tomo un cafè-me fumo un cigarrillo", "estoy nerviosa-me fumo uno" etc-, ya me entienden. Quizàs por esto mis primeros dìas nunca fueron el problema.
5) Me doy cuenta de lo importante que es poder tomar la decisiòn en el momento justo y adecuado para UNO MISMO. En esta ocasiòn, al contrario de otras, estoy en una etapa sumamente tranquila de mi vida. No hay incendios que apagar, nadie se interna en el hospital, no hay nadie a quien rescatar. No trabajo, asì que no lidio con jefes o compañeros neuròticos... Confìo en que esta vez no habrà catàstrofes que interrumpan el largo proceso que tengo por delante (pienso que seràn crìticos los pròximos 6 meses. Ya veremos)
6) Disminuir poco a poco no me fue ùtil y sì muy torturante.
Pero sì optè, por muuuucho tiempo (fueron tres años), a disminuir la cantidad de nicotina comprando cigarrillos con muy poco contenido y muy finitos (la marca es Glamour en Europa, en Argentina compraba los Virginia Super Slim). Es un poco de autoengaño, pero no tanto, no crean. Como mi adicciòn va por la cantidad de pitadas, esta tècnica no me hizo aumentar la cantidad de cigarrilllos para compensar la falta de nicotina, y definitivamente disminuyò el alquitràn y nicotina que me metìa adentro.
7) en el penùltimo intento mi psiquiatra me habìa dado un antidepresivo que se supone ayuda con la abstinencia. La verdad es que no sentì ninguna ayuda de ese fàrmaco (no recuerdo ahora el nombre).
Pero debo decir que esta vez me aumentò la dosis del antidepresivo que tomo normalmente (escitalopram) al doble. Y esto sì que parece funcionar.
OJO: ni se les ocurra tomar por su cuenta un antidepresivo sin control: por experiencia les digo que son peligrosos y los debe manejar un mèdico.
8) Estoy teniendo bastantes problemas para dormir en esta primera etapa.
9) mi marido es una especie de àngel de la guarda que me apoya y ayuda completamente. Y, sobre todo, NO ME PRESIONA NI ESTA ENCIMA. Esto està siendo de MUCHA ayuda. Me trata como si estuviera loca-internada (dicho con todo respeto :D ), dejàndome vagar de noche, acompañàndome si lo necesito, distrayèndome cuando me obstino, abrazàndome cuando flaqueo.
Por ahora, basta. Luego, actualizaciones de estado :)
Buena suerte a los que intenten conmigo!!!